CINEFÓRUM MAYO (2015)

«NORMA RAE»

CARTEL CINEFORUM (mayo)

Desde la Asamblea Feminista Unitaria de Granada, os invitamos este miércoles 20 de mayo a nuestro cineforum en el Entresuelo, en el que proyectaremos en V.O.S.E «NORMA RAE».

Año: 1979

País: EE.UU

Sinopsis: Basada en hechos reales, narra el proceso de concienciación política de una mujer y su compromiso con la lucha sindical. Norma Rae (Sally Field), una obrera de una fábrica textil del sur de Estados Unidos, pasa por momentos difíciles tras la muerte de su marido. Cuando llega a la ciudad un líder sindical que se propone formar un sindicato en la fábrica, la vida de Norma cambia por completo: participa en la lucha laboral y se casa con un compañero de trabajo. Convertida en líder sindicalista, tendrá que enfrentarse a enormes dificultades para implantar un sindicato en su fábrica”. (FILMAFFINITY)

CONTRA LA AGRESIÓN ACONTECIDA

megaphone-3Desde la Asamblea Feminista Unitaria de Granada condenamos los hechos ocurridos el día 12 de mayo en el aulario de la Facultad de Derecho de Granada, cuando un individuo intentó abusar sexualmente y robar a una joven universitaria. Adjuntamos la noticia: http://m.ideal.es/granada/201505/13/intentan-abusar-robar-universitaria-20150513115308.html

Según un artículo de El País, (http://sociedad.elpais.com/…/actuali…/1371929413_934353.html) cada año se denuncian en España 1.161 violaciones (agresiones sexuales con penetración, en la jerga policial) según los últimos datos que facilita el Ministerio del Interior, de 2011. Son tres cada día; una cada ocho horas.

 

¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!
¡SI NOS TOCAN A UNA NOS TOCAN A TODAS!

COMUNICADO 25 DE NOVIEMBRE (2014)

megaphone-3Como cada 25 de noviembre, parte de la sociedad salimos a la calle para recordar a todas las víctimas de la violencia machista, intentando que las banalizaciones y los actos institucionales que tratan este día como un momento en que sacar una buena foto no hagan que este día signifique menos de lo que en realidad significa.

Las mujeres seguimos sufriendo día tras día los efectos de la violencia estructural que es consecuencia de las relaciones patriarcales que nos vienen impuestas desde que nacemos; violencia que a menudo queda invisibilizada en actos institucionales meramente decorativos, para no generar controversia. Y es que, oponerse a la violencia machista implica necesariamente enfrentarse al sistema capitalista y, por supuesto, también al patriarcado, un sistema que se sostiene a costa de nosotras, pues se construye sobre los golpes que recibimos, sobre el trabajo eternamente no reconocido que realizamos y sobre la discriminación que sufrimos.

Hoy, y siempre, condenamos:
Todas las formas de violencia física, psicológica y sexual que sufrimos las mujeres,
• El patriarcado y la moral rancia de la Iglesia Católica, responsables ambos de imponer unos roles de género rígidos y estereotipados que fomentan las relaciones de poder,
• La cosificación del cuerpo femenino por parte de la publicidad y los medios de comunicación, así como la victimización de los asesinatos y de los agresores, etiquetándolos a menudo como enfermos mentales, planteando el problema desde una perspectiva individual y privada y no como un problema social y político,

De la misma manera que condenamos:
• La reducción de la partida de los presupuestos generales dedicados a igualdad, así como la reducción de los programas de prevención contra la violencia, y la Reforma de la Administración Local, que ponen de manifiesto un retroceso en las políticas de igualdad. También la desaparición del Instituto de la Mujer y la próxima modificación de la Ley Andaluza de la igualdad y la violencia de género,
• La reforma del Código Penal, que supone un enorme retroceso en materia de lucha contra violencia machista. Propone el rechazo del concepto de violencia de género (ya de por sí insuficiente); plantea que las amenazas y coacciones a las mujeres pasen a reconocerse como faltas leves; sugiere la posibilidad de sustituir la estancia en la cárcel de los agresores por una multa; la supresión de algunas situaciones que hasta ahora aparecían como agravantes (como ejercer la violencia en presencia de lxs hijxs); y la incorporación de algunos atenuantes (alcohol, entregarse después de haber cometido el asesinato…), a lo que se le añade el incremento de las tasas judiciales que dificulta que las mujeres con apuros económicos puedan denunciar. Y la polémica propuesta de exigir haber sido ingresada para poder realizar una denuncia de malos tratos,
• La vulnerabilidad específica a la que se enfrentan las mujeres extranjeras en situación de irregularidad que sufren violencia machista. En la Ley de Extranjería vigente, se especifica que las mujeres en situación irregular que hayan sufrido violencia de género y tengan asociados sus permisos de residencia y trabajo al cónyuge pueden solicitar su propio permiso únicamente cuando se haya emitido un » Informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios de violencia de género”.

Sin embargo, como hemos dicho antes, la violencia estructural va mucho más allá, y lo vemos en muchas de los aspectos sociales y políticos a los que las mujeres nos enfrentamos:
• Los recortes en sanidad, como la supresión de las ayudas a la dependencia, afectan especialmente a las mujeres, dado que son las que tradicionalmente se encargan de los cuidados de familiares (trabajo durísimo no reconocido, ni remunerado),
• La nueva Ley de educación, la LOMCE, del Ministro Wert, que ahonda aún más en las desigualdades entre hombres y mujeres, impulsando la segregación por sexo de lxs alumnxs en los centros públicos, reafirmando, aún más el papel de la iglesia católica en los centros educativos con la asignatura de religión evaluable y restando importancia a otras áreas que posibilitan el pensamiento crítico como educación a la ciudadanía, filosofía, etc., y suprimiendo del currículum cualquier tipo de educación sexual y afectiva. Vemos cómo los programas de igualdad y cooeducación no tienen dotación horaria ni presupuestaria suficiente, y que además deja en un vacío público a lxs niñxs en la educación infantil desde los 0 hasta los 3 años,
• Los recortes a las pensiones y el aumento de la edad de jubilación, perjudican especialmente a las mujeres ya que somos las que ocupamos mayoritariamente los trabajos a tiempo parcial, lo que repercute negativamente en el cómputo de horas cotizadas necesarias para jubilarnos,
• La desigualdad en el mundo del trabajo, que no desaparece a lo largo de los años. Las discriminaciones en la contratación, la brecha salarial y el techo de cristal siguen siendo realidades que manifiestan la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Además de todo esto, es preocupante cómo crece el machismo en la juventud actualmente. El sistema patriarcal se implanta dese una edad cada vez más temprana, y la falta de tratamiento social del problema acentúa este hecho. La violencia machista, como ya hemos dicho, no es un problema individual.

Tampoco olvidamos que, aunque el ministro Gallardón ha dimitido y no se ha llevado a cabo la contrarreforma de Ley del aborto, seguimos sin haber conseguido un aborto libre, seguro y gratuito.  Esto no hace más que seguir perpetuando un modelo de familia y de relación heteronormativo, en el que las mujeres no somos dueñas de nuestro propio cuerpo; es decir, una forma más de violencia por parte del Estado.

Las políticas radicales y austeras del Partido Popular atentan contra las conquistas sociales logradas tiempo atrás con inmenso esfuerzo, para perpetuar la ideología dominante, haciendo que las mujeres sigamos realizando un trabajo de cuidado invisibilizado e infravalorado, coartando nuestra libertad para decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida. Es inadmisible que un partido de gobierno que toma medidas que perpetúan la violencia estructural participe en los actos del Día Internacional contra la Violencia Machista, ya que, junto con la Iglesia como cómplice, no hace otra cosa que evidenciar su hipocresía.

La lista de violencias hacia las mujeres podría ser todavía mayor. Por ello, pensamos que en este día es importante visibilizar la violencia estructural sin limitarnos a las agresiones de pareja.

Por todo esto, seguimos saliendo a la calle y organizándonos en nuestros centros de estudio y trabajo, así como en espacios feministas contra las diferentes opresiones que sufrimos como mujeres. Salimos hoy como saldremos muchas más veces mientras las violencias hacia las mujeres sigan existiendo. Seguiremos saliendo a la calle hasta que en Granada y en todas partes, haya un movimiento feminista fuerte y combativo capaz de frenar los abusos del Estado y acabar con el sistema patriarcal.

CONTRA LAS VIOLENCIAS DEL PATRIARCADO Y DEL CAPITALISMO: FEMINISMOS COMO RESPUESTA

MANIFIESTO 25-N (abril 2015)

ARTE_MANIFIESTO_LOGO_FINAL1_0El pasado año 53 mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas según cifras oficiales. Sin embargo, la cifra se dispara si consideramos otras estadísticas.

En lo que llevamos de año, 15 mujeres y dos niños han sido asesinadas, de las cuales sólo 9 de ellas son reconocidas a día de hoy por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ninguna de las cuales era un menor. En cualquier caso, los tres fallecidos de Gibraltar no entrarán en la estadística española por no haber sucedido el crimen en territorio nacional.

La discrepancia en las cifras se debe a que los datos oficiales no contemplan casos en los que “no está clara la causa del asesinato” o en los que el perpetuador no mantenía una relación sentimental con la mujer asesinada… Algunos de estos casos son catalogados como “en investigación”. Tres casos más que ampliarían el número de feminicidios del pasado año a 56, que siguen estando a día de hoy “en investigación” según la administración.

Las cifras oficiales no reconocerán nunca a la mujer asesinada a manos de su cuñado antes de que éste matara también a su ex pareja. No será considerado un caso de violencia “de género” sino como un homicidio más, porque la “víctima” no mantenía, ni había mantenido ninguna relación sentimental con su asesino. Otro de los casos que se mantiene en investigando, es porque según la administración no está claro que sea un caso de violencia de género porque se suicidó. Lo que no cuentan es que un año antes su pareja había matado a su hija para hacerle daño. ¿Son entonces estos asesinatos claros casos de violencia machista? Si, nosotras no tenemos ninguna duda.

Y el análisis de estos casos nos permite poner varias cosas sobre la mesa:

-En primer lugar, pone de manifiesto la utilización de una definición de violencia contra las mujeres muy parcial y simplista, que no permite abordar la complejidad que supone este problema social. Un problema social, que dicho sea de paso todavía no ha conseguido despertar el suficiente interés entre las autoridades como para firmar un pacto de Estado, algo que sí ha conseguido la amenaza de violencia yihadista en el Estado Español, a pesar de que el número de muertas que provoca la violencia machista es muy superior.

-En segundo lugar, el tratamiento institucional del problema, sigue victimizando a las mujeres, y a menudo, tratando como un problema individual un problema profundamente arraigado en nuestro sistema social y económico. Son frecuentes las caricaturización de los agresores y las agredidas. Ellos como enfermos mentales, con problemas de control de impulsos o de consumo de sustancias; ellas como débiles, pasivas y tontas que soportan cualquier cosa por amor.

– Además la cifra de mujeres asesinadas cada año pone de manifiesto la insuficiencia de la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que no ha quedado más que en una declaración de buenas intenciones. Con lo que, una vez más, vemos como las mujeres hemos sido utilizadas para el lavado de cara del bipartidismo a través de leyes que se han quedado en papel mojado.

Como todos los días 25 de cada mes, salimos a la calle con esta actividad porque queremos acabar con la visión de las mujeres como víctimas, y en su lugar centrar nuestra atención en los asesinos. Cada silueta representa a uno de los agresores que en este año ha acabado con la vida de una mujer, algunos de ellos con más de una. Con ello, queremos señalar que la violencia machista no es un problema individual, sino todo lo contrario. Un problema producto del sistema heteropatriarcal en que vivimos, y donde los feminicidios, no son más que la punta del iceberg de las violencias que día a día sufrimos las mujeres en todos los ámbitos de nuestras vidas.

11169777_451573291659795_2752885761400361002_oPero insistimos en que hay un conjunto muy amplio de violencias, más sutiles, que son las que constituyen la base que permite que el iceberg salga a la superficie. Comportamientos y actitudes cuya presencia perpetúa la existencia de los feminicidios, los malos tratos en la pareja, las agresiones sexuales, la violencia psicológica… y el resto de manifestaciones explícitas de la violencia machista. Todos estos comportamientos y actitudes también son violencias (comentarios y chistes sexistas, actitudes controladoras….) incluyendo los que tienen su vertiente más amable y se manifiestan en forma paternalista. Pues todos ellos legitiman la existencia de una desigualdad de poder que subordina a las mujeres frente a los hombres.

Del mismo modo, pensamos que también es violencia el sistema económico que nos gobierna, que desahucia a familias (siendo en muchos casos mujeres las que se ven afectadas) mientras rescatan bancos y grandes empresas; que atenta contra los derechos laborales para aumentar beneficios, conduciéndonos a una precariedad laboral que prácticamente es inherente a nuestra condición de mujeres (contratos a tiempo parcial, mal remunerados, no reconocidos)… Un sistema económico que ejerce violencia contra las mujeres imponiendo una división sexual del trabajo que nos obliga a las mujeres a lavar sus trapos sucios, con trabajos eternamente no reconocidos ni valorados, como son todos los relacionados con los cuidados.

Y pensamos también, que violencia es el sistema patriarcal en el que vivimos, que nos relega a unos roles de género que no queremos, nos cosifica, nos encorseta a un ideal de belleza del que es difícil escapar y nos impone un modelo de familia, de relaciones y de sexualidad que no hemos elegido, y que muy a menudo no tiene en cuenta nuestras necesidades, ni nuestras opiniones.

MANIFIESTO ABORTO MENORES (2015)

ARTE_MANIFIESTO_LOGO_FINAL1_0Una vez más nos encontramos en las calles defendiendo el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y en definitiva sobre nuestras vidas. El gobierno, después de haberse visto derrotado en su intento de lanzar una contrapropuesta de reforma de ley del aborto rechazada contundentemente por toda la sociedad, vuelve al ataque.

Lo que parece no entender es que si hemos hecho dimitir a un ministro, tenemos fuerza para lo que venga. En un intento de contentar a su electorado más reaccionario pretende abordar de manera discreta y rápida una reforma encubierta que en este caso pone su foco en las menores de edad y las mujeres con diversidad funcional, exigiendo un permiso paternos a aquellas  que deseen acceder a un aborto libre y seguro, lo que implica condenar a la clandestinidad a quienes no dispongan de él. Bajo el pretexto de proteger a las más vulnerables se esconde una actitud paternalista que de nuevo infantiliza a muchas mujeres, negando que puedan tomar decisiones sobre su vida. Un tratamiento que no se hace extensible en otros ámbitos de la vida, pues recordemos que con 16 años se es mayor para trabajar y para casarse, pero no para abortar según quiere imponer el  gobierno  a golpe de proposición de ley. Este desagravio comparativo pone de manifiesto que cuando hay intereses económicos, o cuando con ello se perpetúa el rol tradicional de mujer esposa y madre de familia la minoría de edad no importa, pero cuando se trata del derecho de las mujeres a decidir sobre sus vidas, hay que protegerlas porque las pobres no saben lo que hacen.

CARTELABORTOMENORES.A3-página001Pero una vez más insistimos en que no nos vamos a quedar calladas. Proteger a las menores implica garantizar su derecho a decidir, más aún cuando sabemos que solo un 12,73% de las menores de 16 y 17 años que deciden abortar lo hacen sin el conocimiento de sus tutores (según datos del Informe ACAI). Y que en este caso los motivos son por: desamparo familiar, porque la familia está desestructurada o los progenitores están en prisión; porque tienen el riesgo de sufrir malos tratos, porque  son mujeres emancipadas que viven lejos de sus progenitores o no tienen relación con ellos, porque los/as tutores legales tienen alguna enfermedad invalidante, o porque los padres y madres han renunciado a acompañar a la menor o son abiertamente contrarios a la interrupción voluntaria del embarazo.

No permitiremos que se vulneren nuestros derechos ni que otros decidan por nosotras. No daremos ni un paso atrás en la lucha por nuestros derechos.

¡Por las que lucharon antes, por las que luchamos hoy y por las que vendrán!
ABORTÁBAMOS, ABORTAMOS Y ABORTAREMOS PORQUE NOSOTRAS DECIDIMOS