ENTREVISTA A PAQUI GRANADOS

El pasado 17 de Noviembre, la Asamblea Feminista Unitaria de Granada participó en el programa de radio DeRaiz en su sección de Feministas Reunidas. En este programa, en consonancia con el resto de actividades de la asamblea en este mes de Noviembre con motivo del próximo Dia Internacional contra la violencia hacia las mujeres, quisimos hablar sobre la violencia institucional, que tantas veces pasa desapercibida pero que produce situaciones de indefensión jurídica a quien la sufre, además de perpetuar y legitimar la violencia machista.

Para el programa de radio, tuvimos el placer de contar con la jurista Paqui Granados con quien conversamos sobre el concepto de violencia institucional, las consecuencias que tiene, el caso de Juana Rivasel caso de la chica de 14 años apuñalada y agredida sexualmente por su expareja, el papel de los medios de comunicación,  la pirámide de violencias y sobre las formas de luchar contra contra esta violencia tan sigilosa.

A continuación os dejamos el podcast del programa, así como la entrevista al completo a Paqui Granados.

Pincha aquí para escuchar la entrevista al completo.

Pincha aquí para escuchar el podcast del programa de radio.

¡Esperamos que os guste!

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25N – DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERESR

Este 25 de Noviembre, una vez más, la lucha feminista sale a la calle para gritar con fuerza ¡basta de violencia machista! Basta de una sociedad patriarcal y capitalista que tolera y ejerce todos los días violencia contra las mujeres. Hoy nos levantamos juntas contra la amenaza patriarcal que nos condena a sufrir violencia de forma cotidiana y que mata mujeres mes a mes. Hoy nos unimos para gritar que ¡nos queremos vivas!

Los motivos nos sobran: Vivimos en un país en el que el 32% de los adolescentes justifica golpes dentro de la pareja y el 26% presenta sexismo hostil. En el que cada año se reciben 140.000 denuncias por violencia machista. En el que se registra una violación cada 7 horas y se callan otras muchas. En el que el ciberacoso, dirigido en un 70% a chicas, está cada vez más extendido. 2016 dejó 78 feminicidios, y en lo que llevamos de 2017 70 asesinos han matado a 70 mujeres. Hemos tenido que contar más de 1.000 mujeres asesinadas en 10 años.

Ante esta desoladora situación, nos encontramos con un sistema judicial que, lejos de ofrecer garantías, se sigue mostrando incapaz de ofrecer salidas seguras, cuando no se posiciona directamente del lado de los maltratadores. Así, de forma sistemática, cuando acudimos a denunciar las violencias que sufrimos como mujeres se nos cuestiona, se nos humilla y se nos deja desprotegidas. Mucho tiene que ver la falta de formación de género de lxs profesionales, pero no podemos olvidar que la raíz del problema no es más que la ideología machista que impregna nuestra sociedad y, por ende, todas sus instituciones.

El carácter patriarcal del sistema judicial ha quedado en evidencia de forma flagrante en el caso de Juana Rivas, a la que una sentencia ha obligado a entregar a sus hijos a un padre maltratador. Esta decisión judicial, basada en mitos machistas sin fundamento científico ni jurídico, como el llamado Síndrome de Alienación Parental, es injusta e irresponsable, y merecedora de ser sancionada con la inhabilitación profesional. El caso de Juana ha puesto de manifiesto una vez más la violencia institucional contra las mujeres, que se suma a la violencia económica, simbólica, física, psicológica y sexual que enfrentamos diariamente. Además, ha quedado al descubierto una de las caras más invisibilizadas de la violencia machista: la desprotección de lxs menores víctimas de la misma. Obligarles a convivir con los maltratadores es condenarles a seguir sufriendo violencia y exponerles a una situación de alto riesgo, como demuestra la dolorosa cifra de 8 niñxs asesinadxs por sus padres maltratadores en lo que va de año.

Sin embargo, a pesar de esta terrible realidad, el sistema no cede en su empeño de implantar la custodia compartida impuesta; sin analizar por qué sólo un 8% de los varones solicitan la custodia, sin considerar por qué el 70% del trabajo de cuidados sigue recayendo sobre nosotras, sin atajar el problema del impago de las pensiones y sin pensar en la seguridad de lxs menores. Es decir, obviando el sistema patriarcal que causa la desigualdad en el cuidado de lxs hijxs, e imponiendo judicialmente un régimen de custodia que no tiene en cuenta el bienestar de lxs menores, ni siquiera en las situaciones de violencia.

Esta falta de perspectiva feminista se extiende más allá del sistema judicial. Así, desde todas las instituciones se sigue victimizando a las mujeres, justificando a los maltratadores y tratando como individual lo que es un problema profundamente arraigado en nuestro sistema social y económico. Además, se sigue utilizando una definición de violencia de género muy parcial y simplista, que no profundiza en sus causas estructurales, y que deja fuera de las estadísticas y de los recursos disponibles a más de un tercio de las mujeres asesinadas.

Este año, la lucha de muchas feministas ha conseguido que se debata y apruebe un Pacto de Estado contra la Violencia Machista, que recoge algunas medidas de protección y respaldo a las víctimas. Sin embargo, éstas son totalmente insuficientes, y el acuerdo sigue sin tener en cuenta todas las formas de maltrato, sin atajar la raíz de la violencia y sin luchar realmente contra la desigualdad de género. Además, ni siquiera tiene un calendario que garantice su ejecución y arranca con un presupuesto insuficiente, que roza lo simbólico, lo que ahonda en la falta de recursos para luchar contra la violencia, que no ha hecho sino aumentar.

De hecho, en los últimos años el presupuesto para las políticas de igualdad se han recortado un 43% y los recursos en prevención de la violencia de género se han reducido un 17%. Ante esto nos preguntamos: ¿cuántas mujeres asesinadas y violentadas hacen falta para que la lucha contra las violencias machistas se convierta en una prioridad? Las instituciones no pueden seguir animando a las mujeres a denunciar cuando el sistema no nos protege ni a nosotras ni a lxs menores, y deben reflexionar sobre el hecho de que el sistema de justicia no sea percibido por las víctimas como un elemento de protección y seguridad.

Por todo esto, el movimiento feminista sale hoy a luchar contra la violencia institucional como última expresión del machismo estructural arraigado en nuestra sociedad. Exigimos políticas de igualdad, recursos contra las violencias de género e inversión en prevención y coeducación. Exigimos que los medios de comunicación cuenten los asesinatos machistas no como sucesos aislados, sino como el terrible resultado de la violencia patriarcal que vertebra nuestra sociedad.

Los feminicidios son tan solo la punta del iceberg de las violencias cotidianas que sufrimos las mujeres, por el mero hecho de serlo. La discriminación laboral, la doble jornada, el acoso sexual en la calle, en las instituciones o en el trabajo, los estereotipos y bromas sexistas….también son formas de machismo que alimentan a los asesinos y vulneran el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y discriminación. Por ello, necesitamos también una ciudadanía activa y concienciada que deje de tolerar las actitudes machistas.

Hoy salimos todas a la calle, alzando la voz una vez más para gritar alto y claro que aunque el capitalismo y el patriarcado nos quieran sumisas y calladas, nos tendrán fuertes, unidas y organizadas.

CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS HACIA MUJERES Y MENORES

¡LUCHA FEMINISTA!

 

COMUNICADO 28-S DÍA INTERNACIONAL POR LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS

28 DE SEPTIEMBRE
DÍA INTERNACIONAL POR LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS

Hoy 28 de septiembre, una vez más, las feministas salimos a exigir nuestros plenos derechos sexuales y reproductivos, para continuar la lucha por el derecho al aborto y por una sexualidad libre y diversa, que nos pertenezca.

Tras una incansable lucha, en el estado español, las feministas consiguieron en 1985 la despenalización del aborto y la aprobación de la ley de supuestos. Aunque éste fue un paso importante, seguía siendo insuficiente, por lo que la lucha continuó reclamando los derechos que nos pertenecen. En el año 2010 se aprobó la Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, que es la que rige la actual normativa en materia de aborto. Sin embargo, esta ley sólo contempla la posibilidad de interrumpir voluntariamente el embarazo hasta las primeras 14 semanas, lo cual está todavía lejos del aborto libre que reivindicamos.

En 2012, las mujeres sufrimos un nuevo ataque a nuestros derechos cuando el ex ministro del PP Alberto Ruiz Gallardón anunciara su mal llamada “Ley Orgánica de protección de los derechos del concebido y de la mujer embarazada”. Esta contrarreforma pretendía hacernos retroceder 30 años y anular por completo nuestra voluntad y derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y por consiguiente, nuestras vidas. Pero gracias a la organización de las mujeres desde todos los territorios del estado, que tuvo su reflejo en las calles a través de numerosas movilizaciones, no sólo conseguimos que esta contrarreforma no entrara en vigor, sino que también forzamos la dimisión de Gallardón.

A pesar de esto, en 2014 retrocedimos más allá de la Ley de 2010 en cuanto a lo que el consentimiento paterno/materno de las menores de edad se refiere. Para abortar, actualmente y a instancias del PP, una menor necesita este permiso, y si no lo obtiene y existe algún conflicto entre ambas partes, se deberá resolver judicialmente. Este retroceso en los derechos de las menores no es más que una muestra del carácter machista y retrógado del PP, que reconoce el derecho a casarse, a trabajar y a ser madre de las menores entre 16 y 17 años, pero niega la posibilidad de decidir no serlo.

Además, desde el movimiento feminista seguimos denunciando que la ley actual no garantiza la práctica del aborto en los centros sanitarios públicos. De hecho, el 90% de los abortos se siguen realizando en clínicas privadas. Las mujeres que deciden interrumpir el embarazo deben tener acceso a información clara y suficiente, para poder decidir por ellas mismas qué opción se adecúa mejor a su situación personal, y todos los métodos deben estar accesibles. Las feministas no pararemos hasta conseguir un aborto libre, informado y gratuito, sin condiciones para mayores y menores de edad.

Queremos denunciar también la falta de financiación de numerosos métodos anticonceptivos, que obliga a las mujeres a costearlos. Exigimos que se garantice el acceso de toda la población a todos los métodos anticonceptivos existentes, lo que supone que estén incluidos en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Además, reclamamos una educación sexual completa y obligatoria, que recoja aspectos fisiológicos, pero también afectivo-emocionales, y que rompa con la heteronormatividad que nos impone el sistema patriarcal.

En el día por los derechos sexuales y reproductivos, queremos también acordarnos de todas las compañeras feministas que a nivel internacional siguen luchando por el derecho al aborto. Porque internacionalmente nuestros derechos sexuales y reproductivos no mejoran. Cada año, según datos de la OMS, 47.000 mujeres mueren debido a complicaciones del aborto inseguro, y aproximadamente el 25% de la población mundial vive en países con leyes abortivas sumamente restrictivas. De hecho, en algunos tales como Chile o El Salvador, las mujeres todavía son mandadas a la cárcel si se realizan un aborto ilegal.

Hoy queremos también felicitar a las/os compañeras/os LGTBIQ, que tras años de lucha han conseguido que se debata la Ley de Igualdad LGTBI en el Congreso. Entre otros aspectos, esta nueva ley prohibirá las terapias de reversión, reconocerá el derecho de todas las mujeres a las técnicas de reproducción asistida en los centros hospitalarios públicos con este tratamiento, independientemente de su orientación sexual, y garantizará la atención sanitaria sin discriminación a las personas transexuales y transgénero.

Esta ley recoge además la necesidad de educar a las niñas y niños en la diversidad sexual, de género y familiar. Desde el movimiento feminista y LGTBIQ seguiremos luchando porque esto se lleve realmente a cabo, como herramienta necesaria para la profunda transformación cultural que reivindicamos. Para ello, exigimos también el fin de la familia nuclear como único modelo posible, y que las identidades no normativas sean representadas en la cultura.

Y, una vez más, exigimos el derecho sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad, y el fin de la violencia sexual sobre las mujeres. Queremos transitar libremente por las calles sin arriesgarnos por ello a ser violadas; queremos decidir cuándo, cómo y con quién tenemos relaciones sexuales y reclamamos nuestro derecho a interrumpirlas si no queremos seguir adelante; sin que la sociedad nos culpabilice justificando a los agresores, decretando consentimiento y normalizando la violencia. Porque si no se respeta cuando una mujer dice “no”, entonces estamos hablando de violación.

Por todo ello, desde la Asamblea Feminista Unitaria:
– Exigimos la retirada de la obligatoriedad del permiso de las/os progenitoras/os para poder abortar en el caso de menores de edad.
– Exigimos que el aborto sea libre, gratuito, de calidad y que esté garantizado por la sanidad pública.
– Exigimos una educación sexual efectiva, a todos los niveles sociales y educativos.
– Exigimos el acceso libre y gratuito para toda la población de los métodos anticonceptivos, y que estos estén garantizados por la sanidad pública.
– Exigimos que se tengan en cuenta nuestros derechos como personas, como mujeres, porque son nuestros cuerpos y nosotras decidimos.

Sobran los motivos para continuar en las calles, defendiendo el derecho al aborto libre, pero también para visibilizar la violencia y la vulneración de derechos que sufrimos las mujeres diariamente en otras muchas facetas de nuestras vidas. Desde la Asamblea Feminista Unitaria seguiremos denunciando la violencia sexual, económica, racial, la violencia contra las personas LGTBIQ, y todas las violencias perpetradas por el sistema criminal heteropatriarcal y capitalista que se sustenta a costa de los golpes que recibimos.

Únete a nosotras en esta lucha que es también la lucha de todas y de todos.
¡Ni un paso atrás en la defensa de nuestros derechos!

CONCENTRACIÓN 25 DE SEPTIEMBRE (2017)

MANIFIESTO CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA
Este 25 de Septiembre, como todos los 25 de cada mes desde la Asamblea Feminista Unitaria de Granada os convocamos a gritar con fuerza ¡basta de violencia machista!, basta de una sociedad patriarcal y capitalista que tolera y ejerce violencia diaria contra las mujeres. 2016 dejó atrás 78 mujeres asesinadas, y en lo que llevamos de 2017, según las cifras oficiales son 36. Sin embargo, esta cifra no incluye muchos otros casos de femicidios, que incluso llegan a doblar las cifras oficiales, como los familiares, o casos en los que no había relación previa de ningún tipo entre la mujer que sufre la violencia y el agresor, pero no por ello dejan de ser femicidios producidos por un sistema que promueve y fomenta la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos y sectores de la sociedad. Si tenemos en cuenta todos los casos, las cifra real es de 57 asesinatos por violencia machista.

Nos sentimos totalmente indignadas con esta continua amenaza patriarcal que acaba mes a mes con la vida de las mujeres y que condena a muchas otras a sufrir violencia de forma cotidiana, llegando a darse casos tan extremos como la terrible agresión sufrida este verano por una menor de 14 años en Maracena, apuñalada por un hombre de 27 años con una orden de alejamiento. Ante esta realidad nos preguntamos ¿Cuántas mujeres asesinadas y violentadas hacen falta para que la lucha contra las violencias machistas se convierta en una prioridad?

En los últimos años las políticas de igualdad han sufrido un recorte del 43% y los recursos en prevención de la violencia de género se han reducido en el 17%, mientras las cifras de mujeres asesinadas siguen sin disminuir y el sistema judicial, lejos de ofrecer garantías a las mujeres, se sigue demostrando incapaz de ofrecer una salida segura, cuando no se posiciona directamente del lado de los maltratadores. El carácter patriarcal del sistema judicial ha quedado en evidencia, una vez más, en el caso de Juana Rivas, quiem mediante una sentencia judicial basada en mitos machistas sin fundamento científico ni jurídico como el llamado Sindrome de Alienación Parental, ha sido obligada a entregar a sus hijos a un padre maltratador. Además, este caso ha puesto de manifiesto otra de las caras más invisibilizadas de la violencia machista: la desprotección de los y las menores que son víctimas de la misma. Obligarles a convivir con los maltratadores supone, de facto, condenarles a seguir sufriendo violencia y exponerles a una situación de alto riesgo, como demustra la dolorosa cifra de 4 niños y niñas asesinadas en lo que va de año.

Necesitamos políticas de igualdad, necesitamos recursos contra las violencias de género, necesitamos medios de comunicación comprometidos que cuenten los asesinatos machistas, no como sucesos aislados, sino como el terrible resultado de la violencia patriarcal que vertebra nuestra sociedad. Los feminicidios son tan solo la punta del iceberg de las violencias cotidianas que sufrimos las mujeres, por el mero hecho de serlo: la discriminación laboral, la doble jornada, el acoso sexual en la calle, en las instituciones o en el trabajo, los estereotipos y bromas sexistas….también son formas de machismo que alimentan a los asesinos y vulneran el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y discriminación. Por ello, necesitamos también una ciudadanía activa y concienciada que deje de tolerar las actitudes machistas.

También seguimos reivindicando que a día de hoy el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad utiliza una definición de violencia contra las mujeres muy parcial y simplista, que no permite abordar la violencia machista en toda su complejidad. Por ejemplo, las mujeres asesinadas o agredidas por hombres sin que exista una relación sentimental previa, no son consideradas víctimas de violencia de género, dejándolas sin los recursos destinados a ello y eliminándolas de las estadísticas sobre violencia de género. Mientras que en 2016 la Asamblea Feminista Unitaria de Granada y otras organizaciones feministas contabilizaron 78 asesinatos de mujeres por violencia de género, la cifra oficial se mantiene en 44. Además, el tratamiento institucional de la violencia sigue victimizando a las mujeres y, a menudo, tratando como un problema individual lo que es un problema profundamente arraigado en nuestro sistema social y económico. Extendiendo además una serie de mitos sobre los agresores (ellos como enfermos mentales o consumidores de sustancias) y sobre las agredidas (ellas como débiles, pasivas y tontas), sin profundizar en las causas estructurales de la violencia.

Para nosotras, en cambio, la lucha contra las violencias machistas implica partir de que la violencia machista es un problema social profundamente enraizado en nuestro sistema social y económico. Por lo que entendemos que la lucha contra estas violencias pasa necesariamente por:

Cuestionar el sistema capitalista en el que vivimos, que desahucia a familias (en muchos casos, mujeres) mientras rescatan bancos y grandes empresas; que atenta contra los derechos laborales para aumentar beneficios, conduciéndonos a una precariedad laboral que prácticamente es inherente a nuestra condición de mujeres. Un sistema económico que impone una división sexual del trabajo que nos obliga a las mujeres a realizar trabajos eternamente no reconocidos ni valorados, relacionados con los cuidados, pero indispensables para el sistema.

– Y cuestionar el patriarcado como sistema social que nos condena a las mujeres a un papel subalterno en todas las esferas de la vida (en el ámbito laboral, familiar, político…). Un sistema social que nos relega a unos roles de género que no queremos, nos cosifica, nos encorseta a un ideal de belleza del que es difícil escapar y nos impone un modelo de familia, de relaciones y de sexualidad que no hemos elegido, y que muy a menudo no tiene en cuenta nuestras necesidades ni nuestras opiniones.

Por todo ello, alzamos la voz una vez más para gritar alto y claro que aunque el capitalismo y el patriarcado nos quieran sumisas y calladas, nos tendrán fuertes y organizadas.

CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS: ¡LUCHA FEMINISTA!

MATERIALES DE IGUALDAD PARA LOS CENTROS EDUCATIVOS

Desde la Asamblea Feminista Unitaria de Granada condenamos la difusión de materiales que reproducen falsos mitos sobre el feminismo por parte de la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía. Este organismo pone a disposición de todas las Coordinadoras del Plan de Igualdad de los centros educativos, un documento que pretende servirles de guía para llevar a cabo su tarea. Está elaborado por un tal David Sánchez Garrido, asesor en el CEP de Antequera sobre esta materia y para nuestra sorpresa, al principio del documento leemos el siguiente epígrafe:

SEXO-GÉNERO. CORRIENTES DE PENSAMIENTO FRENTE A LA IGUALDAD:

Feminismo no igualitario

Humanismo igualitario

Machismo pseudo igualitario

Machismo no igualitario

Las definiciones que da para cada categoría se pueden leer en la imagen adjunta. No es una broma. Aunque lo parece.

Está colgado en el Portal de Igualdad, cuya misión es servir de soporte informativo y de punto de encuentro entre coordinadoras del Plan, de cara al desempeño de sus funciones en los centros educativos. Estas son, cumplir y promocionar el Plan de Igualdad. La realidad es que muy pocas/os tienen formación en feminismo y coeducación, así que cuando se les asigna la coordinación de dicho plan, se sienten perdidas o abrumadas por una tarea para la que no han sido preparadas. A muchas, la falta de conciencia les hace sentir indiferencia. Otras tantas hacen lo que pueden y tratan de ponerse al día con los recursos que se les ofrecen.

Así que si se toman la molestia de mirar los que la Junta ofrece, se encontrarán con este documento que refuerza con estas definiciones la falsa idea de que el feminismo es lo contrario de machismo. Otra vez. Constantemente se pierden oportunidades de defender lo que de verdad significa el feminismo. Si recurrimos a la RAE, institución poco sospechosa de promocionar la igualdad, leeremos la siguiente definición de Feminismo:

“Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”.

Más elaborada y precisa es la definición de Victoria Sau: “el feminismo es un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquélla requiera”.

Pero la idea contraria es la que impera en la sociedad patriarcal y la que se perpetúa también gracias a la de-formación de quienes tienen que ser agentes de cambio para la igualdad. Hablamos de EDUCACIÓN. Si tenemos la voluntad y la esperanza de cambiar las cosas, esa posibilidad está en la educación de las presentes y futuras generaciones. Si no destinamos recursos válidos y personas formadas en feminismo, será imposible: será un lavado de cara, un cumplir con lo políticamente correcto, un aquí sí estamos concienciados/as…

Este documento ha pasado varios filtros oficiales; desde el CEP de Antequera a la Delegación de Educación, hasta llegar a la propia Consejería de Educación. Desconocemos el número de personas que en estas administraciones habrán leído el documento, el caso es que ahí está. Esta es otra muestra más de la desidia de las instituciones por erradicar el patriarcado, un tema que no sólo no les importa, si no que tomarlo en serio también significaría cuestionar los privilegios de quienes las dirigen. Esto también explica que destinen 0€ a la financiación del Plan, hecho que ocasiona que muchas veces las coordinadoras hagan malabares para sacar el trabajo adelante. Todo, sumado a la hostilidad cotidiana que se suele respirar en los centros hacia el feminismo, el resultado es más obstáculos y más sólidos para quienes, a pesar de todo, trabajan para cambiar las cosas.

Sumando: personal sin formación + ausencia de presupuesto = (Plan de Igualdad) papel mojado

Afortunadamente, este material ya ha sido retirado del Portal de Igualdad de la Junta de Andalucía tras el requerimiento de la Asamblea Feminista Unitaria.

“DE RAÍZ” Nº38

Ya podéis escuchar el podcast del programa “De Raíz”, en Radio Almaina, grabado en directo desde el teatro de CSOA La Redonda. Nuestra sección “A Despatriarcar” comienza a partir del minuto 8 de la primera hora de programa.

Este programa, en consonancia con nuestras actividades en la Feria de Libro, hemos querido dedicarlo a visibilizar a aquellas mujeres escritoras que han sido olvidadas por la historia. También estarán con nosotras las compañeras de la Asamblea de Filósofas Feministas de la UGR,
que nos contarán cómo se ha formado su colectivo y las razones que impulsaron su creación.

Esperamos que os guste!!

Enlace al podcast: http://www.deraizradio.org/2017/04/23/de-raiz-38/

ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA

Hoy, 14 de abril, se conmemora el 86 aniversario de la proclamación de la II República. Desde la Asamblea Feminista Unitaria queremos recordar lo que supuso la República para la igualdad de género, así como evocar la figura de aquellas mujeres que lucharon por la igualdad y la libertad.

La Constitución republicana de 1931 fue la primera constitución de nuestro Estado en reconocer el principio de igualdad entre hombres y mujeres, nos otorgó iguales derechos electorales, nos permitió acceder a empleos y cargos públicos; y configuró el matrimonio como una institución basada en la igualdad, permitiendo la posibilidad de divorcio. A pesar de las limitaciones en el ejercicio efectivo de estos derechos, y de la limitada transformación de la situación social de las mujeres obreras, la proclamación de la II República conllevó que por primera vez las mujeres fuimos reconocidas como ciudadanas de pleno derecho y no como una mera extensión de nuestros padres, hermanos o maridos. La consagración de estos derechos fue posible gracias a mujeres como Clara Campoamor, que lucharon por nuestra libertad y defendieron que la democracia sólo era posible en igualdad.

El triunfo de la dictadura franquista lastró todos los cambios alcanzados y supuso el retorno de las mujeres a una situación de absoluta subordinación social, cuyas consecuencias aún arrastramos. Sin embargo, no podemos olvidar que durante la Guerra Civil las mujeres continuaron luchando por la libertad y la igualdad, movilizándose contra el fascismo. Queremos recordar especialmente la contribución de Mujeres Libres, organización anarquista que realizó una gran labor de concienciación feminista y defendió una nueva moral sexual; así como la figura de Mika Echebéhère, revolucionaria argentina que llegó a ser capitana de una milicia del POUM, y cuyo testimonio en “Mi guerra de España” (1976) es el testimonio olvidado de todas aquellas mujeres que lucharon en el frente.

Hoy es un buen día para recordar que sin nosotras no es democracia, que aquel gobierno que ignore, invalide o no reconozca nuestros derechos no puede llamarse a sí mismo democrático, porque no cuenta con la mitad de su ciudadanía.